A esto se suma Dogo, un barrio termal histórico cuyo edificio principal está protegido como patrimonio cultural y ha pasado por obras de conservación desde 2019 manteniéndose operativo, con alternativas cercanas como su anexo contemporáneo pensado para ampliar la experiencia de baños y descanso.
El tercer rasgo diferencial es su identidad cotidiana: tranvías que estructuran la ciudad, referencias literarias y una cultura gastronómica ligada a los cítricos de Ehime, presentes en dulces, bebidas y helados.
Cómo orientarte en la ciudad
Castillo de Matsuyama y colina de Shiroyama
La visita más panorámica. Subir a primera hora permite ver la ciudad desde el aire, recorrer el recinto con calma y entender por qué esta fortaleza es una de las grandes joyas históricas del oeste de Japón.
Dogo y su calle comercial
El barrio más clásico y evocador. Aquí se concentran los baños termales, las calles de tiendas y el ambiente de paseo lento, perfecto para terminar el día y entrar en un onsen como parte natural del viaje.
Centro de Okaido y tranvías históricos
La zona más práctica para moverse, comprar y comer. Desde aquí se conectan fácilmente castillo, estación y Dogo. Si te interesa el toque nostálgico, el Botchan Train recorre paradas clave y añade una capa muy local a la experiencia urbana.
Ruta literaria y museos
Matsuyama es también una ciudad de literatura. Museos y espacios conmemorativos ayudan a entender su relación con el haiku y con autores asociados a la ciudad, una dimensión cultural que encaja muy bien entre visitas históricas y termales.
Datos prácticos esenciales
Cómo llegar
Desde Tokio, Kioto u Osaka, una ruta habitual es Shinkansen hasta Okayama y luego expreso limitado hacia Matsuyama. También hay conexiones regionales y opciones por carretera desde Kansai.
Tiempo recomendado
1–2 días.
Mejor época
Primavera y otoño.
Tips
Sube al castillo temprano, reserva la tarde para Dogo y deja hueco para probar dulces locales y productos de mikan.
Matsuyama resume el encanto de Shikoku en formato urbano: historia real, baños termales y paseos fáciles que invitan a quedarse un poco más.